La Universidad de Alcalá, como parte de su firme compromiso social, debe seguir desarrollando políticas de inclusión, para promover el acceso a la educación superior de las personas con discapacidad y lograr su plena integración en la vida universitaria. Con ello, se contribuye a que la sociedad tenga una mirada inclusiva, de modo que se contemple la discapacidad no como una desigualdad, sino como un elemento que, desde la diversidad, enriquece al conjunto social.

La Universidad, como transmisora de valores, debe apostar por Políticas encaminadas a conseguir una igualdad realmente efectiva, para alcanzar una sociedad tolerante e igualitaria, en la que se respeten los derechos y libertades fundamentales y de igualdad entre hombres y mujeres. En este reto, la Universidad no puede quedar al margen.

Carmen Figueroa
Profesora Titular de Derecho Penal
Departamento de Ciencias Jurídicas