Tener una universidad con contrastados índices de calidad debe ser un empeño de toda la comunidad universitaria. Todos sus integrantes, docentes, personal de administración y servicios y estudiantes, deben trabajar juntos para este objetivo desde unos mismos planteamientos y con la misma implicación. Sólo de este modo se crearán las suficientes sinergias para reforzar tanto las fortalezas detectadas en cualquiera de los niveles de la enseñanza universitaria como para corregir sus posibles debilidades. Este reto requiere un trabajo continuo y a lo largo de todo el proceso, desde que se considera adecuado proponer una nueva titulación hasta que se procede a su acreditación y a la renovación de ésta. Debemos ser conscientes de que el compromiso con la calidad no debe centrarse únicamente en los momentos cercanos a las evaluaciones externas. Por ello, es necesario el trabajo diario y que exista un gran flujo de información en todas direcciones. De este modo, también se logrará que esta labor, tan necesaria para alcanzar niveles de excelencia en la universidad, no sea vista como una carga gravosa por ninguno de los colectivos implicados.

Margarita Vallejo Girvés
Catedrática de Universidad
Departamento de Historia y Filosofía